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jueves, 24 de mayo de 2012

"El mapa del cielo", Félix J. Palma



Como lector suelo dejar un espacio en el tiempo entre novelas del mismo autor, manía o costumbre, no hay una razón determinada, pero del mismo modo tampoco suelo leer dos novelas seguidas del mismo género, a no ser que continúen y me hayan dejado tantas incógnitas que tenga que solucionarlas. Las trilogías están de moda últimamente y a veces no es fácil seguir esta tendencia, y con ciertos autores prefiero esperar a tenerlas todas antes de ponerme con la lectura, sobre todo para no olvidar situaciones, personajes y esas cosas. En el caso de la novela de hoy paso un poco por encima de lo dicho, no hace demasiado que leí la primera, que ya tenía un tiempo, y no pude resistirme a leer la segunda de esta “Trilogía Victoriana” de Félix J. Palma, que apareció recientemente. Lo cierto es que “El mapa del tiempo”, que comenté el mes pasado, me resultó una historia muy atrayente y tremendamente entretenida, así que tenía ganas de leer “El mapa del tiempo”, segunda entrega de la trilogía mencionada y publicada a principios de este 2012.

Muy reciente la reseña biográfica del autor, así que para ella me remito a lo publicado hace poco tiempo.

La verdad es que esperaba encontrarme algo muy parecido a la primera novela, pero tengo que decir que aún manteniendo el tono general en cuanto a estilo, historia y entretenimiento tiene suficientes elementos para hacerla completamente distinta. No es fácil comentar las líneas generales de la historia sin contar demasiadas cosas del argumento y sin desvelar nada a los futuros lectores (los que ya la haya leído entenderán esto perfectamente), intentaré hacerlo lo mejor posible. Quizá en esta novela las sorpresas o juegos del autor en cuanto a la historia sean menores. En este caso estamos ante una historia algo más plana en cuanto al relato, pero aún así llena de sorpresas para el lector, de juegos y de referencias no solo a la otra novela, sino a todo un mundo lleno de personajes reales e históricos mezclados con otros de ficción. De nuevo estamos ante un relato lleno de equívocos, de personajes que engañan al lector desde el principio y de situaciones que nos van a hacer evocar multitud de novelas o de películas que ya forman parte de los clásicos del género. A medio camino entre la novela de ciencia ficción y la de aventuras, con momentos que responden perfectamente a los cánones clásicos del primero de los géneros y con otros que se centran más en el segundo. Las referencias a otras historias anteriores, ya sean en papel o en celuloide son constantes pero no conforman un refrito, una mezcla o una copia, son un completo y enorme homenaje a grandes clásicos de ambos géneros, un homenaje que resulta perfectamente coherente y atrayente para el lector, por lo menos para mí lo fue. Entre todos esos elementos destacaría dos que están entre mis favoritos, tanto del cine como de la literatura. Varias son las referencias a una de las obras de Edgar Alan Poe que leí varias veces, la primera cuando era muy joven, pero es una novela que releo y que está entre mis mejores novelas de aventuras de siempre, “La narración de Arthur Gordon Pym”. Todos conocemos los relatos góticos o de terror de Poe, pero quizá esta novela de aventuras quedó algo eclipsada por las demás y creo que todo lector que se precie debe leerla al menos una vez, ahí queda la recomendación. La otra fuente de inspiración que tengo grabada es “La guerra de los mundos”, leída también en más de una ocasión, una de las mejores novelas de H. G. Wells y con una soberbia adaptación al cine del año 1953 que me gustó mucho más que la producida en el 2005 (que no es que estuviera mal, pero creo que le faltaba el encanto de la antigua, pero que aún así tenía buenos momentos y mantenía hasta cierto punto el aire de la novela de Wells). También es inevitable recordar durante la lectura la famosa historia de Orson Welles, cuando desde la radio en la que trabajaba, retransmitió una falsa invasión extraterrestre con tal convicción que muchos oyentes salieron aterrorizados a las calles pensando que todo era cierto, otro de esos originales genios que aparecen de vez en cuando.

“El mapa del cielo” contiene varias historias en una sola novela. Comenzaremos conociendo a Richard Adams Locke, un periodista americano que en el año 1835 publicó una serie de artículos en el “New York Sun” firmados por el astrónomo John Herschel. En ellos se hablaba de que la Luna estaba habitada por una serie de seres fantásticos que Herschel había visto desde el observatorio en el que trabajaba. Este astrónomo no sabía que su nombre estaba siendo usado en estos artículos pero los lectores creyeron a pies juntillas lo que Locke contaba, una historia que mantuvo durante bastante tiempo. Toda esta parte que Palma nos cuenta es real e histórica y los personajes también, será la que le sirva de pretexto para continuar con su relato. Locke crea un mapa en el que aparecen los planetas, las estrellas, los extraterrestres, un mapa que irá pasando generación tras generación por las mujeres de su familia como un elemento al que recurrir cuando es necesario soñar un poco y escapar de la realidad cotidiana. De ahí pasaremos a conocer a Emma Harlow, la biznieta de Locke, otra mujer descontenta con su tiempo, lejos de las convenciones que se le piden a una dama de la sociedad americana de la época, asediada por una gran cantidad de pretendientes, aunque ninguno la convence demasiado como para casarse con él. Uno de ellos es el millonario Montgomery Gilmore, profundamente enamorado de ella y capaz de cualquier cosa para conseguir que los sentimientos sean correspondidos. A Emma todos le parecen insoportables, colmándola de regalos y atenciones que ella no desea, ella quiere un hombre que se salga de lo normal, una persona que sea capaz de hacer soñar al mundo como lo hizo su bisabuelo y que escape de lo convencional. Gilmore es uno de los más constantes en sus atenciones, pero al mismo tiempo es de los que ella menos soporta. ¿Cómo librarse de él?, pidiéndole un imposible. Le dice que se casará con él si es capaz de hacer soñar al mundo, tendrá que representar la invasión marciana que H. G. Wells recientemente describe en su novela “La guerra de los mundos”. Parece imposible, pero el amor es más fuerte que todas las cosas y Montgomery Gilmore se pondrá manos a la obra para conseguir el corazón de Emma Harlow (tendréis que leerla para saber si lo consigue o no).

De nuevo nos encontraremos con H. G. Wells como personaje. Acaba de publicar con bastante éxito “La guerra de los mundos” y pasado un tiempo recibe una carta de un autor americano que escribió una continuación titulada “Edison conquista Marte”, su autor es Garrett Putnam Serviss. Como va a visitar Londres le pide que queden en algún lugar para charlar un poco. Wells considera esa continuación como una aberración que poco tiene que ver con las intenciones que él tenía al escribir su novela, que ve como una crítica a varios aspectos de la sociedad, así que su idea es criticarlo todo lo posible, por eso acude a una cita que no le apetece nada. Pero desde el principio Serviss le cae bien y la charla que sostienen se vuelve amena e interesante, además de aderezada por buenas cantidades de alcohol. En un momento dado Serviss le habla de una cámara secreta de la que él tiene una llave, una cámara en el Museo Británico en la que el Gobierno guarda cosas que considera que el pueblo todavía no puede conocer. Entre ellas está una nave extraterrestre y el cadáver de su piloto. Muy animados por el alcohol y con un Wells muy intrigado se cuelan en el museo y entran en la cámara, donde podrá ver con sus propios ojos que todo lo que le ha contado Serviss es cierto, allí está lo que este le había dicho, algo inconcebible y que lo deja completamente atónito.

Pero Palma no nos va a dejar con la intriga de la procedencia de estos dos elementos de fuera de la Tierra. De nuevo cambiaremos de época y lugar para que el narrador nos cuente la historia del Annawan, un barco que viaja a la Antártida en una expedición en busca del agujero que puede llevar al centro de la Tierra. Tras un complicado y arduo viaje llegan a las heladas tierras, pero el barco se queda anclado en el hielo y toda la tripulación intenta llevar la situación lo mejor que puede. Será aquí en donde aparezca la nave extraterrestre y su tripulante, en una estremecedora historia con un final trágico.

Y de aquí pasaremos a la tercera historia, que va a mezclar elementos de todas las anteriores y que será de la que menos cuente. El protagonista será Wells y su novela “La guerra de los mundos” en una historia a medio camino entre la originalidad y el homenaje, llena de momentos de acción, humor y amor.

De nuevo varias historias conforman esta nueva novela del autor, todas ellas perfectamente engarzadas y dirigidas con maestría. El mismo narrador más que omnisciente que aparecía en “El mapa del tiempo” nos acompaña ahora casi como un maestro de ceremonias que nos va presentando toda la acción, los personajes, las relaciones entre ellos y todo aquello que el lector quiere saber e incluso algunas cosas que sería mejor que no supiera. Creo que este narrador es uno de los mayores aciertos de la historia, entre director de orquesta y contador de cuentos, ameno y divertido. También en este caso desde el punto de vista de este contador de historias me gustaron mucho todas las nuevas reflexiones que hace sobre el autor de novelas, de su función y su forma de concebir la realidad y todo lo que la rodea. Si en la novela anterior hablaba sobre algunas cosas en esta se centra en el novelista como uno de los integrantes fundamentales de la sociedad en tanto en cuanto tiene como una de sus misiones centrales ayudar a la gente a soñar con sus relatos, a vivir vidas y realidades lejanas a ellos, una maravillosa vía de escape para la realidad cotidiana. Una idea con la que coincido bastante y que creo que es una de las funciones más importantes de la literatura de todos los tiempos.

Ciencia ficción, aventuras a raudales, acción casi continua, mucho y buen humor y también el amor como elementos centrales del relato. La verdad es que tiene de todo y muy bien plasmado sobre el papel. En algunos aspectos me gustó más la anterior, pero en otros esta. Aún siendo parecidas son distintas, coinciden en el tono general del relato, en la forma de contarlo pero tienen suficientes elementos para hacerlas ligeramente distintas, cada una con sus méritos. Comentar cuáles sería decir demasiado y es mucho mejor que sea el lector el que descubra esas diferencias y opine cuál de ellas le gustó más. Sigue teniendo ese aire de novela clásica de aventuras, uniendo perfectamente lo antiguo y lo nuevo, no en vano al principio de la novela la califica de “folletín” como aquellos por entregas tan de moda hace ya muchos años y que casi nacieron en la época en la que transcurre la historia. La fascinación de Palma por Wells es patente, uno de los grandes autores del género y un genio imaginativo y creador. Hace poco leí una biografía suya y descubrí la enorme cantidad de novelas y relatos que escribió, me he dado cuenta de que solo leí sus novelas más conocidas, habrá que ponerle remedio.

Una lectura recomendable para pasar un buen rato en cualquier momento. En algún sitio leí que no era necesario haber leído la anterior para leer esta, siento disentir, para mí es imprescindible haber leído “El mapa del tiempo” antes de ponerse con esta. Ya os digo que hay una serie de personajes con los que volveremos a coincidir en mayor o menor medida en cuanto a su importancia dentro de esta historia, pero tampoco os voy a decir cuáles, tendréis que leerla.

sábado, 19 de mayo de 2012

Defensa de la enseñanza pública

Creo que esta vez no me voy a extender, con ver el vídeo y reflexionar un poco es más que suficiente

jueves, 17 de mayo de 2012

17 de mayo, Día das Letras Galegas dedicado a Valentín Paz Andrade



El “Día das Letras Galegas” se celebra desde 1963, instituido por la Real Academia Gallega para homenajear a aquellas personas que destaquen por su creación literaria en idioma gallego o por defender esta lengua. Cada año se dedica a un autor o autora diferente. La elección de esta fecha viene dada por la publicación en ese mismo día en el año 1863 en La Habana de la obra “Cantares Gallegos” de la poetisa Rosalía de Castro, una obra que marcó el principio del renacimiento cultural del gallego.
Este año está dedicado a Valentín Paz Andrade, autor de ensayos sobre literatura, historia, economía o pesca, varios libros de poesía y algo de narrativa. Nació el 23 de abril de 1898 en Lérez (Pontevedra) y murió en Vigo el 19 de mayo de 1987. Además de su actividad literaria fue un destacado jurista y político. Estudió la carrera de Derecho en Santiago de Compostela y siempre se mostró como un activo miembro de la vida universitaria. Es en esos tiempos cuando inicia sus contactos con el galleguismo, relacionado con las “Irmandades da Fala”. Colaboró con diferentes revistas sobre todo con artículos de temas lingüísticos o literarios. Su interés por la literatura aparece cuando su tío, el poeta Juan Bautista Andrade, le presenta a una de las figuras fundamentales de la cultura gallega, Castelao. Fue director del periódico galleguista “Galicia” entre 1922 y 1926, año en que fue cerrado por la dictadura de Primo de Rivera. Posteriormente fue dirigente del Partido Galleguista, secretario del mismo desde 1934. Desde 1921 ejerce la abogacía en Vigo y en 1924 pasa dos meses en la cárcel a causa de dos artículos periodísticos. En 1931 se presenta junto con Castelao y Cabanillas a las elecciones para las Cortes Constituyentes, no saldrá elegido por una mínima diferencia de votos. En 1936 colabora con la campaña a favor del Estatuto de Galicia. Sufre dos atentados, el primero en Vigo y el segundo en Verín, a donde fue desterrado después del alzamiento franquista. A causa de sus artículos e ideas políticas sufrió varios destierros. Fue director de la revista “Industrias Pesqueras” (1942), abogado de prestigio en Vigo y uno de los impulsores del grupo Pescanova, siendo su vicepresidente en 1960. Trabajó como técnico de la FAO, publicando el primer tratado sobre “Principios de economía pesquera” (1954) y trabajando en misiones internacionales en Hispanoamérica. Siguió colaborando en periódicos como el “Faro de Vigo” o “El pueblo gallego”. A partir de 1945 organizó la tertulia del café Alameda en Vigo, donde se reunía con intelectuales y artistas. Tras la muerte de Franco representó a Galicia en la “Comisión de los Diez” que negoció la transición política y fue elegido senador por Pontevedra. En 1978 pronunció el discurso de ingreso en la Real Academia Galega.
Como escritor, además de los artículos periodísticos, es autor de ensayos literarios, históricos y económicos, reflejando siempre su preocupación por el progreso de Galicia, además de obras especializadas en temas pesqueros. Como poeta formó parte de la Generación de 1925. Se inicia en la literatura en 1921 con la publicación de “Soldado da morte”. En 1955 aparece “Pranto matricial”, evocando la figura de Castelao, que murió unos años antes y reeditada en 1975 en cinco idiomas. En 1968 “Sementeira do vento”, tratando el tema del paisaje y las gentes de Galicia, junto con el exilio y los poetas gallegos. “Cen chaves de sombra” (1979) y “Cartafol de homenaxe a Ramón Otero Pedrayo” (1985) son sus dos últimas obras poéticas.

Así este 17 de mayo recordamos a este completo autor y político, una de las figuras fundamentales de la cultura y sociedad gallegas. Qué mejor forma de hacerlo que dejaros uno de sus poemas:
“NA MATRICIAL GALIZA, SEMPRE TÚA, 
que dende a Torre de Hércules ao Miño
un facho acenderá por cada illa,
cando ti volvas polo mare;
de toxo unha fogueira en cada monte;
cando ti volvas polo mare;
dos castros na coroa unha cachela,
cando ti volvas polo mare;
unha loura candea en cada pino,
cando ti volvas polo mare;
o seu cirio de frouma os alciprestes,
cando ti volvas polo mare;
luces de ardora branca en cada mastro, 
cando ti volvas polo mare;
un farol mariñeiro en cada dorna,
cando ti volvas polo mare;
veliñas á xanela en cada casa,
cando ti volvas polo mare;
e as pérolas das bágoas derramadas,
cando ti chegues polo mare;
cando ti chegues polo mare...”
Galiza, 1954

jueves, 10 de mayo de 2012

"El círculo de los escribas", Romain Sardou



Volvemos al mundo de las novelas, en este caso del género negro o de investigación, otro de esos que suelen gustarme bastante cuando están bien hechos, mantienen la intriga y tienen un desarrollo medianamente original, algo que no es demasiado fácil en un tipo de novela de la que podemos encontrar infinidad de ejemplos. En este caso de un autor del que comenté su primera novela al poco tiempo de empezar con este blog, allá por julio del 2010 apareció un comentario de “La herejía”, del novelista francés Romain Sardou. En este caso esta es su tercera novela y curiosamente creo, desde mi opinión, que adolece de las mismas virtudes y defectos que mencioné cuando comenté la anterior. Luego me explicaré. El título es “El círculo de los escribas”.

Romain Sardou es un autor nacido en 1974 en Boulogne-Billancourt, Francia. Como curiosidad comentar que es hijo del cantante y compositor Michel Sardou. Viene de una familia de artistas, cantantes, actores y escritores. Esto hizo que su infancia y juventud estuvieran llenas de arte en casi todas sus manifestaciones, pero fue la lectura la que ganó la partida sobre las demás. Creció leyendo las obras de los grandes autores y fue lo que hizo que se decidiera por la escritura. Dejó la escuela secundaria el año en que se iba a graduar con la idea de convertirse en dramaturgo. Luego asistió durante tres años a clases de teatro, con la idea de comprender mejor el funcionamiento del mismo y entender la profesión de actor. Posteriormente trabajó en el festival de Rametuelle. En los años noventa viajó a Estados Unidos y trabajó en la Disney. En el año 2002 apareció su primera novela, “La herejía”. En castellano sus obras están editadas por Grijalbo y DeBolsillo. La primera apareció en el año 2004. Otras publicadas son “El peregrino del tiempo” (2006), y “Líbranos del mal” (2009). La que comento hoy es del año 2008. Además es autor de varios cuentos navideños escritos para sus hijos. Su última novela por el momento no ha sido editada por aquí, titulada “Quitte Rome ou meurs” (“Vete de Roma o muere”), una historia que transcurre en la antigua Roma.

“El círculo de los escribas” transcurre en la localidad de Concord, en New Hampshire. Allí el oficial de policía Stu Sheridan lleva una vida bastante tranquila, hasta que en unas obras encuentran 24 cadáveres apilados de forma completamente ordenada, todos ellos vestidos y con un disparo en el corazón, tal como están parecen haber ido allí voluntariamente. Además no tienen nada en común, distintas edades, sexos... Un misterio que no podría desvelar, ya que el FBI enseguida se hará cargo del caso, dejándolo de lado, aunque Stu no es una persona que deje las cosas fácilmente, sobre todo cuando los asesinatos han tenido lugar en su población. Al mismo tiempo iremos conociendo la historia de Frank Franklin, un estudioso de la literatura, autor de un libro que tuvo una gran fama en el que hace un análisis crítico de varios autores. A raíz de esa publicación se le ofrece la posibilidad de ser profesor de creación literaria en una prestigiosa universidad privada de la misma zona en la que aparecen los cadáveres, la Universidad de Durisdee. Durante algunos capítulos iremos conociendo la historia de estos dos personajes, dos caminos que parecen no tener conexión. Sheridan irá poco a poco recabando información sobre algunos de los asesinados, ya que va a costar identificarlos, y sobre algunas cosas relacionadas con el caso. Mientras Franklin llega a la universidad, se instala y comienza sus clases. Es evidente que ambos acabarán teniendo contacto, ¿cómo? Buscando puntos en común entre los muertos Sheridan descubre que varios tienen algo que los relaciona, la afición a la lectura de las novelas negras de un misterioso autor que casi nadie conoce, un autor de ventas limitadas y no demasiado éxito pero que plasma todo en sus historias con una precisión milimétrica. No sabiendo demasiado de literatura acudirá a Franklin pidiéndole que le eche una mano. En un principio le ruega a Franklin que lea esas novelas para encontrar en ellas las claves del autor, intentando adivinar cuál es su forma de pensar y qué relación puede tener con las misteriosas muertes, de las que casi no hay una sola pista. En el medio está también la existencia de un club secreto formado por unos pocos alumnos de la universidad y que se hacen llamar a sí mismos el Círculo de los Escribas. Pronto estos dos personajes se verán inmersos en un gran misterio, en una complicada historia que hará que se replanteen muchas cosas y que estará llena de sorpresas y emociones. Tendrán que usar todo su ingenio para atrapar al misterioso asesino, en un juego entre literario y mortal.

La novela creo que tiene un buen planteamiento, la idea central es bastante original y el desarrollo de la misma está bastante bien logrado, consiguiendo mantener la atención del lector en todo momento. En ese sentido está muy bien, capítulo tras capítulo vas conociendo algo más, aclarando algunas cosas y viendo todo desde el punto de vista de los dos protagonistas. Ambos personajes están bien diseñados, tienen una personalidad  bien definida y su intervención dentro de la historia está muy bien organizada. Alrededor de ellos algunos otros aparecen a los que habrá que estar muy atento, porque durante buena parte de la historia no sabremos muy bien de quién desconfiar o, sobre todo, como el asesino puede estar haciendo lo que hace. Al igual que en la novela que comenté anteriormente el lenguaje es directo, incluso en algunos momentos puede hacerse algo desagradable por lo detallado y brutal, pero es la forma de hacer que el lector pueda llegar a sentir lo mismo que están pasando los personajes de la historia. La novela se lee muy bien y mantiene al lector en un cierto estado de tensión, me parece una buena historia y en ese sentido me gustó bastante. Para poder decir algo más quizá tendría que desvelar algunas partes, cosa que no voy a hacer, porque lo mejor es, como siempre, que el propio lector descubra las cosas a medida que avanza las páginas.

Pero tiene un pequeño problema desde mi punto de vista. Al principio de este comentario decía que para esta tercera novela del autor podría aplicar muchas de las cosas que comenté cuando lo hice con la primera, que tiene las mismas virtudes y los mismos defectos. La mayor virtud está indicada en el párrafo anterior, la historia es original, los personajes no son demasiado tópicos e incluso entran dentro de lo creíble, el desarrollo también está bien, pero le falta algo. En aquel momento decía “La herejía” era una buena historia pero que fallaba en el sentido de que quedaba demasiado simple, que podía dar más de sí o estar más desarrollada en algunos momentos. Pues a esta creo que le pasa lo mismo. Hay en ella muchas ideas que podría haber desarrollado más, que quedan algo flojas y que si las trabajara más darían lugar a una historia mucho más interesante. No solo en lo que se refiere a la parte de investigación, sino también en la parte en la que nos cuenta cosas de los personajes, de sus vidas o de lo que hacen. Cierto es que de algunos no lo hace demasiado porque quizá desvelaría parte de los misterios, pero con otros podía hacerlo. La historia nos la cuenta en unas trescientas páginas más o menos, quizá con unas cuantas más quedaría mucho más redonda. Incluso las páginas finales son algo caóticas, quizá demasiado rápidas teniendo en cuenta lo anterior, de eso casos en los que parece que el autor no tiene demasiado claro (o no tiene demasiadas ganas) cómo terminar la novela y lo liquida todo de unos cuantos plumazos. Creo que con un poco más de desarrollo en varios sentidos sería una novela mucho mejor.

Aún así no está mal, recomendable para los que les guste el género. Bastante entretenida y buena de leer, puede uno meterse en la historia con gran facilidad y seguir a estos dos protagonistas en su aventura para encontrar al asesino. Buena lectura para una tarde veraniega, cuando uno está de vacaciones y tiene ganas de leer algo sencillo, fácil y sin demasiado esfuerzo, y entretenido e interesante al mismo tiempo. Tengo pendientes sus otras novelas, no sé si les pasará lo mismo (buenas ideas con una realización algo escasa), lo veré en algún momento.

miércoles, 2 de mayo de 2012

"Los Vengadores"



Este último domingo, por un par de cosas, fue como hacer un viaje en el tiempo unos cuantos, no pocos, años hacia atrás. Empezó con la comida familiar, aparecieron sobre la mesa un par de platos de esos que uno recuerda con cariño de cuando era más joven. Lo bueno es que sabían como recordaba, así que el inicio fue bueno. Y luego nos fuimos al cine, y ahí la cosa continuó bien, volviendo a los años de los cómics y de los superhéroes. No es la primera vez que digo que fueron una de las primeras cosas que leí, lo que me recuerda un poco a los cuatro jóvenes que protagonizan una de las últimas series que aparecieron por aquí, solo que aún gustándome todo ese mundo no lo llevo a situaciones tan extremas como ellos. La película de hoy es de muy reciente estreno, el día 27 de abril apareció en la cartelera, y dos días después allá nos fuimos a ver “Los Vengadores”.
Por aquí pasaron ya la mayor parte de las películas que tuvieron a la varios de los protagonistas de esta como eje central, creo que la única que no comenté fue “Hulk” (aunque para mí siempre será La Masa, que es como se llamaba en mi época). Todas ellas productos entretenidos y bien hechos, unos más que otros, teniendo en cuenta que en mis gustos en un extremo quedarán las de “Iron Man” (como las que más me gustaron) y en el otro “Thor” (como la que menos, sin querer decir que no lo hiciera). Todas ellas parecían enfocadas a la reunión del grupo que conocemos como Los Vengadores, la unión de todos estos superhéroes en un solo grupo para defender a la Tierra de cualquier tipo de invasión, medio comandados por Nick Furia y perteneciendo al grupo conocido como Shield. Los más aficionados nos quedábamos a esperar tras cada una de ellas a que pasaran los títulos de crédito para ver esa pequeña escena final que, desde la primera a la última película, nos iban confirmando la preparación de la cinta que los juntaría a todos. Pues aquí está, tras meses de ver trailers falsos y un montón de noticias y suposiciones, por fin tenemos en nuestras pantallas a la mayor reunión de esos personajes en una sola película. Y para mí el resultado ha sido más que bueno, me gustó mucho y me tuvo muy entretenido durante las casi dos horas y media de duración. Por un lado no tenía dudas de que iba, como mínimo, a ser una historia entretenida y espectacular, pero siempre te queda un cierto resquemor ante el resultado de tal unión. Los cómics de este grupo eran realmente buenos y tengo un gran recuerdo de ellos, pero podía ser que a la hora de llevarlos al cine la cosa flojeara un poco.
En las películas anteriores conocimos la historia de cada uno de ellos, por lo menos de cuatro, ya que dos de los seis que aparecen en esta no tienen una para ellos solos. Hulk, Iron Man, el Capitán América y Thor son los que tuvieron una cinta contándonos toda su historia, sus principios y de dónde surgieron, para terminar como dije con ese pequeño final que dejaba ver la idea de esta reunión. Como nexo entre ellos teníamos a Shield y a Nick Furia, el encargado de reclutarlos o, por lo menos, de tenerlos controlados. A estos cuatro se unirán en esta cinta otros dos clásicos de las historias gráficas, la Viuda Negra y Ojo de Halcón. Todos ellos andan un poco a su aire, pero algo pasará que hará necesario que se reúnan y trabajen juntos. Si en las anteriores asistimos al nacimiento de cada uno de estos héroes, en esta veremos cómo se forma el grupo que en aquellas historias salvará a la Tierra de cualquier enemigo.
El argumento, como es normal en estas historias, no es nada complicado. En una de las últimas entregas, en esa escena final, veíamos como Loki, el hermanastro de Thor, escapaba de la muerte y quedaba relacionado con un poderoso y misterioso cubo. Este cubo está siendo estudiado y analizado en los laboratorios de Shields como una posible e inagotable fuente de energía, pero también es el medio para abrir un camino hacia otros mundos. Loki vuelve para robar el cubo y facilitar una invasión que pretende destruir y conquistar la Tierra. Ante eso el coronel Nick Furia se verá en la obligación de reunir a los superhéroes e intentar que trabajen juntos para evitar la destrucción del planeta. Vamos, más o menos lo de siempre, el mal contra el bien y esas cosas a las que nos tienen acostumbrados este tipo de historias.
En este caso el problema es saber cómo resultaría esta unión. En general las películas dedicadas a cada uno de ellos tuvieron buena acogida de público y un notable éxito económico. No parecía demasiado arriesgado juntarlos a todos, algo que los fans estaban esperando, en una sola cinta en la que se invirtieron más de 200 millones de dólares y que seguramente les dará beneficios. El director es Joss Whedon, un casi novato en el cine, procedente de la televisión y que consigue un resultado aceptable. Creo que en manos de un director algo más experimentado en este tipo de cine podría ser algo mejor.
No es fácil juntar a esta cantidad de personajes en una sola historia y salir con bien. Por un lado un mérito de la cinta es que sabe mantener a la perfección las características de cada uno de ellos, algo que puede llamar la atención de los que no sean seguidores de los cómics, pero que para los que sí lo son es algo notable. Thor, el hijo de Odín, inalterable y casi hierático pero majestuoso. El Capitán América en un mundo que no es el suyo y que le cuesta entender, un poco fuera de lugar pero siempre dispuesto. El doctor Bruce Banner, escondido tanto del mundo como de sí mismo, siempre con miedo a que salga Hulk, ya que no puede controlarlo. Y Tony Stark, Iron Man, faltón, prepotente, chulesco e individualista. Junto a ellos la Viuda Negra y Ojo de Halcón, casi como acompañantes con algo menos de peso en el desarrollo de la acción, pero aún así con escenas importantes. Hacer que trabajen juntos es lo más difícil de todo, cada uno quiere hacer la guerra por su cuenta y lo de actuar en equipo no va demasiado con ellos, creen ser capaces de enfrentarse a cualquier cosa pero ellos mismos deberán ser conscientes de que la amenaza a la que se enfrentan no podrá ser derrotada si no colaboran.
Así estamos ante una historia entretenida y sobre todo bien hecha. Para los que somos seguidores de los Vengadores desde hace muchos años quizá los primeros tres cuartos de hora se hagan algo pesados. En ellos tendremos casi una presentación de la historia y los personajes que se puede alargar demasiado, con excesivos diálogos y algunas escenas para mí prescindibles. A partir de ese momento, cuando ya los tenemos a todos juntos, la película gana en dinamismo, interés y, sobre todo, acción. Creo que se alarga demasiado en ese principio, podrían haberlo hecho algo más breve y el resultado sería el mismo. Claro que tienen que dejar claro cómo es cada uno de los personajes, las cosas que los motivan y los animan a actuar y cómo se van conociendo poco a poco, ya que antes de eso no se habían visto, pero sigo pensando que se hace algo largo y lento. Desde el momento en el que embarcan en el portaaviones (impresionante concepto el de esta nave cuando se transforma) y empiezan a interactuar entre ellos la historia gana en movimiento y desde ese momento será casi un no parar hasta un final realmente espectacular.

Hace más de cincuenta años que estos personajes aparecieron en forma de historia gráfica, pero la actualización que se ha hecho de ellos está muy bien, manteniendo en parte el espíritu de toda la vida y añadiéndole algunos elementos de modernidad. No me voy a parar en los espectaculares efectos especiales, realmente impresionantes, que hacen creíble una historia de ficción imposible de filmar hace unos cuantos años. La imagen de los héroes responde a la perfección a lo aparecido en el papel y los actores creo que cumplen muy bien con sus papeles. En algunas críticas he visto, por ejemplo, que ponen de mediocre a mal al actor que hace de Thor, pero yo creo que mantiene la imagen que tengo yo del cómic, no se le puede pedir más. Una mención especial para los muchos toques de humor que nos encontramos, casi todos ellos geniales. Eso sí, la mayor parte de ellos vienen de Iron Man, que con su forma de ser da lugar a esas situaciones entre cómicas y ridículas. De todos ellos es con el que me quedo, siempre fue mi favorito y en este caso creo que es el que más luce de todos ellos, es al que le dan más cancha en todos los sentidos, quizá porque sus dos películas anteriores fueron las más rentables, pero también porque el propio personaje de Tony Stark da para mucho. Él lleva el peso de la mayor parte de las escenas y de la acción. También el Capitán América, otro de los que más me gustaban, tiene buena parte del protagonismo. Eso sí, en las escenas finales la participación de Hulk es realmente espectacular y en algún momento muy divertida.
Los actores en la línea de sus películas individuales, casi perfectos en el desempeño de sus papeles. Robert Downey Jr., como siempre, cumpliendo a la perfección. De los demás solo cambia de actor el personaje de Hulk, interpretado ahora por Mark Ruffalo y creo que de forma destacable, no sé cómo resultaría en una en la que él fuera el protagonista, pero me gustó mucho. La Viuda Negra es Scarlett Johansson, que había aparecido de forma fugaz en las de Iron Man, aquí coge algo más de protagonismo y tampoco queda nada mal. Y Ojo de Halcón es Jeremy Renner, que el tiempo que aparece también cumple a la perfección. Claro que otro de mis personajes favoritos de los cómics era Nick Furia, que había aparecido de forma breve en algunas de las otras historias, interpretado como en esta por Samuel L. Jackson, creo que también de forma destacable, impecable con su parche, su abrigo largo y su seriedad.
Creo que es evidente que disfruté mucho con la película, las dos horas y media que dura se me pasaron en un suspiro, teniendo en cuenta como ya comenté, que el principio aunque me gustó quizá se me hizo algo largo. Imprescindible creo yo para los fans del cómic y recomendable también para los que ni los conozcan. En casa solo yo soy lector de cómics, y a todos les encantan estas historias. La unión de todos estos personajes ha tenido un buen resultado, entretenido, ameno y muy divertido en todos los sentidos, y espectacular como tiene que ser. Teniendo en cuenta el final (tras los primeros títulos de crédito, que esta vez no hay que esperar eternamente hasta el final de todos) y el éxito que está teniendo creo que es más que esperable (yo por lo menos la espero) una nueva aventura a la voz de “Vengadores, reuníos”.

jueves, 26 de abril de 2012

"El lector de cadáveres", Antonio Garrido



Buscando algún libro para regalar en estas pasadas Navidades me encontré con el que voy a comentar hoy. No conocía al autor, pero el título y la portada eran llamativos y me animé a echarle un vistazo. Leído el resumen de la contraportada mi interés creció, tenía buena pinta, una buena historia y al final fue el regalo para uno de mis cuñados. La verdad es que no sé si lo leyó ya o no, pero si lo hizo espero que le gustara tanto como a mí. Me pareció una buena historia, una lectura interesante y muy amena, además de aportar una buena cantidad de datos bien metidos dentro del argumento. El autor es Antonio Garrido y la novela de hoy “El lector de cadáveres”.
Antonio Garrido nació en Linares (Jaén) en 1963. Sus lecturas de juventud fueron los grandes clásicos de todos los tiempos: Walter Scott, Stevenson, Dumas, Salgari o Jack London. Sus primeras intenciones eran dedicarse a la escritura y la novela, pero en cierto momento se decidió por estudiar Ingeniería. Posteriormente se dedicó a la docencia y publicó varios trabajos de carácter técnico. Este rumbo cambió en el año 2001, cuando durante un viaje por Alemania una historiadora le habló de un manuscrito olvidado que acabó dando lugar a su primera novela, “La escriba”, publicada en 2008. Esta novela tuvo un gran éxito, traducida a trece idiomas y ganadora de varios premios internacionales. Es una novela que podemos incluir dentro del género de suspense histórico  y aventuras, que parece ser el mundo en el que se va a mover el autor. En 2007 empezó a trabajar en su segunda novela, esta que os comento hoy, siguiendo esa misma línea. Actualmente compagina su trabajo como escritor con el de profesor en la Universidad Politécnica de Valencia y en la Universidad Cardenal Herrera de la misma ciudad, además de participar en conferencias, ponencias o talleres de novela histórica. “El lector de cadáveres” llegó a las librerías a finales del año 2011.
Como dije al principio cuando cogí la novela y leí el resumen de la historia me llamó la atención, pero lo primero fue leer las líneas iniciales, hablando de que nos iba a contar un relato sobre el primer juez forense de la historia. Quizá el trabajo de forense hace unos años no era tan llamativo como ahora, hoy, creo que gracias a la televisión, tenemos una idea de cómo trabajan; bueno, más o menos, que ya sabemos que en las series siempre se exageran las cosas un poco. Claro que con la cantidad de CSI, de investigadores y series policíacas y de novelas con este tipo de personajes todos tenemos una cierta idea de qué hacen. Así que eso de leer “el primer forense” hizo que algo se encendiera, un cierto interés por leer esa novela que parecía tener más de histórica que otra cosa y además de un autor desconocido para mí. Ya digo que es más que una novela histórica, con más elementos y más variada, con otras vías de interés que le dan una cierta originalidad. 
Vamos a conocer la vida de Ci Sóng, un personaje histórico que también llegó a conocimiento de Garrido también por casualidad. Podéis leer la historia completa en el epílogo final. El autor fue invitado a un congreso de ciencia forense en el cual una de las ponencias hablaba de este personaje que atrajo poderosamente a Garrido. Descubrió que tenía una gran cantidad de libros sobre formas de morir, marcas dejadas en los cadáveres y una buena cantidad de información sobre investigación forense. Consultó gran parte de este material, así como sobre la época en la que vivió, formas de vida, organización social y todo lo que pudiera ser interesante para el desarrollo de su historia. El trabajo de recogida y revisión de información tiene pinta de haber sido ingente y laborioso, pero creo que su reflejo en la novela es realmente bueno. La cantidad de información que el lector va a recibir sobre la época y todo lo que la rodea, así como sobre la investigación forense en ese momento es mucha y toda ella bastante interesante, por lo menos para mí, y bien introducida dentro del desarrollo del argumento, sin resultar excesivamente pesada ni prolija. Esto ya es un punto a su favor. Eso sí, matizar que el protagonista es un personaje histórico, que casi todo lo que se cuenta sobre la vida en la China de esa época también, pero no la propia historia de Ci Sóng, una historia que el autor novela partiendo de todos esos datos y a la que añade una serie de elementos creados por él. Esto le resta ni un ápice de interés, escapando de la crónica histórica para darnos un relato ameno, interesante y con una buena dosis de intriga.
Estamos en China en el siglo XIII. Ci Sóng proviene de una familia humilde, vive en el campo pero a su padre le ofrecen una plaza de funcionario en la ciudad y se va con él, mientras su hermano se queda a cargo de las tierras de la familia. Pero por cuestiones que desconocemos se ve obligado a volver al pueblo, algo que no le gusta. Ci es una persona ambiciosa que no quiere vivir de cultivar arroz, en su etapa en la ciudad empezó a estudiar y acompañar a un juez y forense, trabajo para el que demuestra tener grandes cualidades. Su gran ilusión y empeño es retomar sus estudios y convertirse en uno de los jueces e investigadores de la corte del emperador, y no dejará que nada impida esa meta. Vive amargado en el pueblo, maltratado por su hermano, trabajando en el campo de sol a sol y con pocas metas en el horizonte. Al principio de la historia descubre un cadáver en el campo de arroz en el que trabaja y eso hace que las cosas cambien un poco. Por razones que tendréis que leer se ve obligado a escaparse del pueblo con su hermana enferma (llamada Tercera, una niña débil pero a la que se siente muy unido). Su idea es volver a la ciudad, retomar sus estudios en la prestigiosa Academia Ming y cumplir sus sueños. Claro que todo esto no será fácil, va a encontrarse con una gran cantidad de problemas, de impedimentos, de situaciones que intentará superar solo gracias a su ansia de ser ese gran “lector de cadáveres” que proclama el título.
Como ya dije Ci Sóng existió y vivió en la misma época en la que transcurre la historia. Su vida evidentemente no fue como se nos cuenta en la misma, el autor añade además al personaje algunos elementos para darle algo más de interés o dramatismo o para poder desarrollar de una forma más sencilla la idea que tiene en la cabeza. Como ejemplo ya la principio de la historia descubrimos que Ci padece analgesia congénita, una rara enfermedad que hace que no pueda sentir dolor en absoluto, algo que será una ventaja en algunos momentos y una gran desventaja en otros, pero que es importante para el desarrollo del argumento. También la mayor parte de los personajes parten de la historia real del momento, mientras que otros fueron creados por el novelista para completar esa historia que se iba desarrollando en su imaginación. 
La novela empieza con la apariencia de estar dentro del género histórico, pero nos va a ofrecer mucho más, poco a poco se va convirtiendo en una historia de aventuras al más puro estilo clásico (ese que Garrido conoce muy bien por sus lecturas de juventud) y de repente pasa a meterse de lleno también en el género de la novela negra, una historia de suspense. Esta mezcla no resulta para nada extraña y está muy bien llevada. La conjunción de datos históricos con las aventuras y desventuras del protagonista de repente se une a una serie de extraños y brutales asesinatos. Sóng se verá obligado a participar en la investigación de los mismos descubriendo las cosas casi al mismo tiempo que el lector. La historia está contada en primera persona, así que protagonista y lector casi son cómplices en el largo camino que llevará a la resolución de estos asesinatos aparentemente incomprensibles. Suspense histórico y aventuras, una mezcla que en este caso resulta bastante bien. En este sentido destacaría dos cosas, la amenidad y el interés por los datos históricos, referidos no solo a la ciencia forense, sino también a las formas de vida de la sociedad china del siglo XIII. Tras muchas novelas históricas sobre la Edad Media europea no está para nada mal cambiar un poco el marco y leer sobre épocas y lugares algo más lejanos y quizá desconocidos para la mayor parte de los lectores. Por eso mismo os recomiendo que visitéis el blog del autor sobre la novela, donde podréis encontrar muchos más datos interesantes sobre la misma: www.ellectordecadaveres.es
Me gustó mucho el libro y me atrapó desde el principio. A pesar de ello algunas cosas no me convencieron del todo. Entre ellas la gran cantidad de desgracias y problemas por los que tiene que pasar el protagonista, quizá casi quedándose en el límite de lo exagerado en algunos momentos, algo que incluso puede llegar a saturar un poco al lector. A pesar de eso el interés no decrecía demasiado por esos otros aspectos que comenté referidos al mundo oriental que aportan esa nota adicional. Los demás personajes son todos ellos interesantes y fundamentales en la trama, eso sí, no hay ninguno prescindible o que esté de más y todos ellos aportan algo a la historia. No hablo de ellos porque entonces tendría la tentación de contar cosas de más pero me quedo con el adivino, el profesor Ming y con el personaje femenino más importante de la historia. La parte histórica me resultó más que interesante (ampliando los conocimientos que adquirí con otra novela ambientada en el mismo sitio y que comenté al principio de este blog, “Ginko, la primera doctora” con la que histórica y socialmente tiene algunos puntos en común) y se integra perfectamente con esa historia de asesinatos que tendrá al lector pendiente de descubrir al culpable.
Una novela recomendable, garantiza un buen rato de entretenimiento para cualquier lector, con un tema original, una buena e interesante recreación histórica y un personaje que me encantó conocer. Ahora queda en la lista de pendientes la primera obra del mismo autor, ya os diré qué me pareció.

jueves, 19 de abril de 2012

"The Big Bang Theory"



La mayor parte de los vídeos de youtube de esta serie aparecen desactivados para insertarlos, así que solo puedo poner estos tres

Hace unos años, cuando había muchos menos canales de televisión, era fácil estar al tanto de las series que emitían. Ahora es algo casi imposible, tanto por la cantidad de ellos como por la cantidad de series que aparecen casi cada semana, series nuevas, temporadas de algunas anteriores..., una cantidad ingente que es imposible de controlar a no ser que uno tenga todo el día para pasárselo delante del televisor. En mi caso esto no es posible, ni me gustaría, claro, con uno o dos capítulos por noche vamos tirando, algunos de estreno y otros se van viendo grabados, que hay muchas más cosas que hacer, evidentemente. La serie de hoy no es nueva, todo lo contrario, su primera temporada es del año 2007 y en este momento el canal TNT está emitiendo su quinta temporada. Algunos de mis hermanos se cansaron de recomendármela en tiempos, pero la verdad es que nunca le presté demasiada atención. Raro, porque es una comedia pura y normalmente me gustan este tipo de series, pero entre unas cosas y otras nunca me puse con ella. Desde hace unas semanas a esto de las nueve menos cuarto me dio por ver algún capítulo y tengo que decir que me tiene enganchado completamente y lo paso realmente bien viéndola. Hablo de “The Big Bang Theory”.

Es de esas que duran solo veinte minutos y en un completo tono de comedia, y desde mi punto de vista realmente buena, divertida y con un aire bastante original en muchos sentidos. Puede tomar elementos de muchas otras, pero el resultado es algo novedoso, sobre todo en el sentido de por dónde busca muchos de los momentos de humor. En algunos cerca de la típica comedia de adolescentes americanos, pero al mismo tiempo completamente alejada de ese tipo de humor para darle un aire distinto. Esto viene dado por cómo son sus protagonistas, por la ambientación y la gran cantidad de detalles que la refuerzan, por las cosas que dicen y sobre todo por cómo las dicen y por las distintas situaciones que se producen en cada episodio. Eso sí, es de esas que antes de decidir si uno la sigue o no tiene que ver cinco o seis capítulos, tiene que ver cómo son los personajes y sus características, que son la base de los argumentos y la gracia de los mismos. Si uno ve un capítulo suelto puede quedar un poco sorprendido e incluso atónito, extrañado, pero si la seguimos descubriremos unos personajes maravillosos dentro de un mundo simpático, muy cercano y al mismo tiempo completamente alejado de nuestra realidad cotidiana.


La serie se basa en cinco personajes, cuatro hombres y una mujer. Ellos son auténticos genios en sus campos, todos ellos relacionados con la ciencia y todos con algunas características comunes. Cualquiera de ellos respondería perfectamente al estereotipo completamente exagerado del friki por excelencia. Todos tienen un coeficiente intelectual muy por encima de la media, e incluso entre ellos hay diferencias y eso les lleva a tener más de un problema dentro de una sociedad que o no comprenden o que no los comprende a ellos. Por causas del destino han llegado a ser amigos, lo que los saca de la vida individual y separada que quizá habían llevado hasta ese momento por su gran inteligencia, viviendo casi como inadaptados sociales. Los cuatro son muy jóvenes y trabajan en la Universidad Cal Tech de Pasadena, realizando investigaciones de muy diversos tipos, cada uno en su propio campo. Sheldon Cooper es el centro del grupo y para mí el protagonista, el que más destaca en ese cuarteto. A los once años ya estaba en la Universidad, dos licenciaturas y un doctorado, un auténtico genio centrado en la física teórica, algo que él considera superior a cualquier cosa, lo más importante. Su compañero de piso es Leonard Hofstadter, algo menospreciado por Sheldon porque se dedica a la física experimental, ya que cree que es inferior y más inútil que la teórica. Podemos decir que dentro de estos cuatro Leonard es el que más se acerca a lo que podemos considerar como normal en el sentido de que es el más capaz de entender más o menos las convenciones sociales y la vida de la gente que los rodea. Dentro de ese mundo de genialidad suele ser la voz de la razón, el que pone en algunas ocasiones la dosis necesaria de normalidad para no acabar mal. Aún así es una persona tímida, apocada y con miedo a muchas cosas, muchos de esos miedos provocados por una madre realmente impresionante que lo trata siempre con demasiada condescendencia. Howard Holowitz es el tercer integrante del grupo, al que todos tratan como inferior al resto porque solamente es ingeniero y no tiene un doctorado, a pesar de ser también un genio en su campo de trabajo. Siempre desesperado por tener relaciones con mujeres, obsesionado ante cualquier oportunidad que se le presente y capaz de cualquier cosa por conseguir acostarse con una chica. Raj Koothrappali es el cuarto, viene de la India, escapando un poco de su familia, su padre es ginecólogo y quiere que su hijo siga su camino, pero él no quiso eso y se dedicó a la astrofísica, campo en el que, como el resto, también es una eminencia. Su mayor problema es que no es capaz de hablar con las mujeres, o simplemente de abrir la boca si hay una mujer presente. Solamente puede hacerlo cuando toma alguna bebida con alcohol, desde el primer trago su problema desaparece y se comporta de una forma completamente distinta. Y Penny es la chica que viene a alterar, y mucho, el mundo ordenado de este cuarteto. Será la vecina de enfrente de Sheldon y Leonard (que enseguida se verá atraído por ella) y que no tiene nada que ver con ellos en casi ningún sentido. Viene a Los Ángeles para ser actriz, pero de momento trabaja de camarera. Todos quedarán prendados de ella en muchos sentidos, excepto Sheldon, al que solo le llama la atención su forma de vida y su inteligencia, tan distinta de la suya. Penny no entiende demasiado bien a estos chicos al principio, pero poco a poco les irá cogiendo cariño y entrarán a formar parte de su vida de una forma muy cercana.

Todo gira alrededor de estos cinco personajes, cada uno con unas características muy determinadas y casi fijas, aunque en algunas cosas evolucionarán un poco y la presencia de Penny suponga muchos cambios que cada uno aceptará a su manera. Como dije el centro es Sheldon, un genio que se siente muy, pero muy, por encima del resto de los mortales, incluso de sus amigos. Es una persona muy especial, con unos ritos fijos que nadie puede alterar, no comprende a la sociedad ni los convencionalismos sociales, que respeta a medias y solo cuando le interesa. Repelente, prepotente, faltón, sin molestarse en entender a los demás y poniendo lo suyo por encima absolutamente de todo, obseso del orden y la disciplina... Es el único de todos ellos para el que la presencia de mujeres en su vida es algo completamente innecesario y, por lo tanto, incapaz de entender que los demás lo necesiten. Es curioso como un personaje como el suyo acabe resultando simpático y divertido, siendo el que soporta la mayor parte de la comicidad de cada episodio con sus reacciones, sus palabras o sus acciones, a mí me parece realmente genial. Leonard es su compañero de piso, con dificultades, porque convivir con Sheldon es todo un reto varias veces al día y todos los días. Es el que comprende algo mejor a la sociedad y todas las complicaciones que tienen las dinámicas sociales, que a veces intenta explicar a su amigo sin demasiado éxito. Howard y Raj están casi siempre con ellos, aportando muchos otros elementos cómicos a las historias. Y Penny es muchas veces la voz de la razón, al principio alucina con todo lo que hacen, pero poco a poco los va entendiendo, aunque solo a veces, haciendo que su capacidad de sorpresa sea ilimitada.

Un elemento importante dentro de la serie son las aficiones que comparten estos cuatro genios. Para los aficionados a los cómics (hay una tienda que es uno de los lugares habituales para el desarrollo de las historias), a las series o cine de ciencia ficción (“Star Trek” o “Galáctica” son dos constantes) o a los videojuegos la serie es un pozo sin fondo de referencias a estos campos. No quiere decir que uno no pueda verla sin ser aficionado a este mundo, pero si lo es será mucho mejor. Además de sus experimentos su vida se centra en jugar partidas de ordenador o consola siempre a juegos muy conocidos, ver series de ciencia ficción en la televisión o asistir a reestrenos de los grandes clásicos del género. A lo largo de los argumentos las referencias son constantes, tanto en diálogos como en otras muchas cosas. Asisten a fiestas disfrazados de superhéroes, sus casas están llenas de muñecos, carteles, juguetes o casi cualquier artículo que haga referencia a estas cosas. Atención a Howard, sus hebillas del cinturón siempre son homenajes a este mundo, así como el pin que lleva siempre en el cuello de su camiseta (bueno, atención también al tipo de ropa que viste este en concreto, porque es todo un espectáculo). Atentos también a las camisetas de Sheldon, todas relacionadas con este mundo. “La guerra de las galaxias” es otro de esos clásicos que adoran, la cama de Howard está coronada por dos espadas láser de guerrero Jedi. Diré que todo este es un mundo que a mí también me gusta, así que siempre estoy pendiente de este tipo de detalles.

Además de sus aventuras y desventuras, las conversaciones sobre física y ciencia son constantes. En sus casas o despachos hay pizarras llenas de ecuaciones, fórmulas y demás cuestiones de este tipo. Como curiosidad comentar que todas las referencias a estas cosas que aparecen son reales, la serie está asesorada por científicos, físicos y matemáticos. Todas las referencias al mundo científico son reales y aderezan muchas de sus conversaciones y chistes.

Una de las cosas que más me gusta es el lenguaje que usan, completamente alejado del que pueden usar unos jóvenes de su edad (salvo Penny, claro). Otra genialidad de los guionistas, cómo decir cosas que se pueden decir con una palabra usando frases llenas de palabras cultas sin parecer pedantes, buscando siempre la comicidad. De ahí que Penny casi nunca entienda lo que le dice Sheldon, claro. A veces sus conversaciones llegan a tal nivel que es imposible no soltar una sonora carcajada.

Y los actores muy bien todos ellos. En su mayor parte vienen del mundo de la televisión y no son caras demasiado conocidas. En papeles secundarios encontraremos a veces a actores y actrices más conocidos, también de otras series. En algunos casos aparecerán en papeles puntuales científicos más o menos conocidos, entre ellos en esta quinta temporada contarán con la presencia de Stephen Hawking. Sheldon es Jim Parsons y también aquí me sigo quedando con él, me parece un buen actor de comedia que interpreta su personaje de una forma genial, atención a sus posturas, sus caras y todo en general. Ganador en 2010 y 2011 del Emmy al mejor actor de comedia y también en 2011  un Globo de Oro en la misma categoría. Conste que el resto no le va a la zaga.

Bueno, esta vez creo que me he extendido más de lo habitual, pero reconozco que lo paso realmente bien con esta serie. Original en muchos momentos, dando una versión casi intelectual de las típicas series de jóvenes. Con unos guiones inteligentes con una buena mezcla entre el humor evidente y esperable y el completamente inesperado, no creo que haya nadie que sea capaz de, al menos, no sonreírse con las historias de estos cinco amigos y todas las cosas que les pasan. Como dije al principio es de esas con las que tras ver cuatro o cinco episodios quedas enganchado y cada vez las cosa te hacen más gracia a causa de ir conociendo más y más a estos cinco personajes. Yo llegué tarde a ella y ahora la estoy retomando desde el principio, seguro que muchos de los que pasan por aquí ya la conocen, pero si no es así, no os la perdáis, casi seguro que os hará pasar un más que buen rato.

jueves, 12 de abril de 2012

"El exótico hotel Marigold"



Otra de cine en poco tiempo, o no vamos en meses o caen dos casi en la misma semana, cosas de la cartelera, del tiempo o que no se nos ocurre otra cosa que hacer. De todos modos a esta de hoy le tenía ganas desde que la había visto anunciada en televisión. Un buen plantel de actores y una historia que parecía entretenida y simpática, además de decir algo al espectador. Pues no me equivoqué, nos gustó bastante y disfrutamos de la proyección. Es otra historia parecida en el tono a la última que comenté, “Intocable”, en el sentido de hacernos pensar un poco sobre nuestras vidas, sobre cómo pueden cambiar en un momento dado y, sobre todo, pensar en que hay que aprovechar todos los momentos e intentar ver el lado bueno de las cosas. Es otra historia optimista, “El exótico Hotel Marigold”.

En este caso estamos ante una producción inglesa. Está basada en una novela de Deborah Moggach titulada “These foolish things”, por cierto, novela que estuve buscando traducida pero no apareció. El director es John Madden, quizá su cinta más conocida sea “Shakespeare in love”. No sé qué tal estará la novela pero tengo un cierto interés en su lectura, aunque me da la impresión de que no va a ser algo fácil de conseguir.

La historia es simple, siete jubilados ingleses que no saben demasiado bien qué hacer con sus vidas se ven tentados de pasar la última parte de las mismas en un lujoso hotel que se anuncia en diversos medios, en la India. Bueno, los siete no, porque una de ellas acaba ahí casi por obligación. Douglas y Jean son un matrimonio que invirtió todos sus ahorros en la empresa de su hija, ahorros que no han vuelto a ver y que limitan mucho sus posibilidades económicas, por lo que deciden realizar el viaje casi como única opción. Tras años juntos su relación no parece marchar todo lo bien que debería, él es callado, tímido y casi acomodado; ella es más protestona, parece que solo sabe quejarse y estar poco conforme con todo lo que la rodea. Evelyn enviudó recientemente, una mujer que dependió durante toda su vida de su marido absolutamente para todo y que ahora se siente algo perdida. Acepta el viaje como una forma de intentar tomar las riendas de su vida y hacer algo por sí misma. Graham es un juez del Tribunal Supremo que, cansado de asistir a fiestas de jubilación de sus colegas, decide viajar a la India, en la que vivió cuando era más joven, como una forma de recuperar algunas cosas de esa vida anterior. Jean es la viuda alegre, harta de cuidar a sus nietos y sintiéndose joven se va en busca de nuevas aventuras amorosas y, por qué no, de algún nuevo marido adinerado. Norman sería casi la versión masculina de la anterior, ve como su vida se va acabando pero no quiere resignarse a ser mayor y quiere seguir disfrutando de las relaciones de pareja, así que ve la India como un nuevo mundo lleno de oportunidades. Y Muriel es la que va más o menos obligada por una operación de cadera que debe hacerse lo más pronto posible, se le ofrece la posibilidad de, para no tener que esperar meses, ir a realizarse la intervención a ese país, donde se la harán mucho antes. Es una mujer con una serie de ideas algo anticuadas, racista, firme y poco dada a convivir con los que no son como ella. Por último tenemos a Sonny, el joven indio que tiene un sueño que compartía con su padre, convertir el Hotel Marigold en el mejor lugar para que todo aquel que quiera descansar y gozar de un lugar privilegiado pueda hacerlo. Sonny es un soñador que procura ver todo de la forma más optimista posible, a pesar de que la realidad choca contra esas ilusiones. Su máxima es que al final todo tiene que salir bien, y si no lo hace es porque aún no es el final. 

Estos ocho personajes forman el núcleo central de la historia. Cada uno de ellos con una personalidad y una forma de actuar bien distinta y quizá representado una serie de tópicos o de formas de ser muy determinadas. Douglas, callado y discreto, casi siempre peleando entre lo que cree que debe hacer y lo que le gustaría, pero aceptando su situación con resignación. Su mujer, Jean, poco dada a aceptar las cosas como vienen y disfrutar de ellas, siempre quejándose e intentando imponer sus opiniones. Muriel, seria, firme y, al mismo, viviendo con mucho miedo a todo lo que se sale de su rutina o de su forma de ver la vida. Evelyn, dudando siempre, con miedo a todo lo que desconoce que es mucho por cómo ha vivido antes, pero al mismo tiempo decidida y con ganas de vivir lo que le queda de la mejor forma posible y, a poder ser, distinta de su vida anterior. Madge, alegre y vividora, sin querer aceptar lo que la sociedad considera más “adecuado” para ella, y Norman casi igual pero en su lado masculino, añadiendo un gran miedo a vivir solo y sin afecto. Graham, decidido a recuperar una parte de su vida que estaba escondida y que al principio intenta ocultar. Y Sonny, alegre, optimista y soñador, empeñado en luchar contra todo lo que se le ponga por delante con tal de conseguir lo que quiere.

Y el otro protagonista es el “exótico Hotel Marigold”. A él llegan todos estos personajes buscando un lugar maravilloso en el que descansar, vivir cómodamente y disfrutar de esos años de vida que tienen por delante. Pero es evidente que la propaganda casi siempre engaña, ya que en absoluto será lo que esperan. Lo que encuentran es un edificio en un estado casi ruinoso, con habitaciones no en demasiado buen estado, un lugar con muchas posibilidades pero que también parece estar en los últimos tiempos de su vida. Un lugar casi como ellos, acabado, pero claro, el tiempo demostrará que esto no es así. Cada uno irá encontrando su lugar en ese nuevo mundo, tanto en la India como en el interior de cada uno de ellos. Y el marco en el que pasa todo, la India, con su caos, su ruido y sus gentes y costumbres, filmado como un lugar ideal para el desarrollo de las vidas de estos personajes. Con cosas que no entenderán, que no aceptarán en un principio pero que irán viendo de otras maneras a medida que salen, conviven y conocen ese mundo nuevo para la mayor parte de ellos.

Quizá una de las mejores cosas de la historia sean los actores, en ellos se asienta la mayor parte de la película. Buenas interpretaciones de unos actores y actrices muy conocidos y que, desde mi punto de vista, bordan cada uno de los personajes. Todos ellos grandes del cine inglés e internacional. Tres son para mí los más destacados. Judi Dench es Evelyn, una actriz capaz de interpretar a mujeres de gran carácter o a, como aquí, a otras que aparentemente son algo más débiles o están algo perdidas en su vida, las riendas siempre las llevó su marido y ahora, poco a poco, tiene que ser ella la que las tome. Sonny es Dev Pattel, conocido entre alguna otra cosa por su papel protagonista en “Slumdog millonaire”, el joven que con sus caras, sus gestos y su optimismo es capaz de que la cosa más inmunda pueda verse con buenos ojos, una actitud que va a contagiar a casi todos sus nuevos huéspedes. Y dejo para el final a la más destacada, la que creo que domina por completo la pantalla cada vez que aparece, transmitiendo una sensibilidad enorme, Maggie Smith es Muriel. La mujer que quiere que la atienda un médico inglés o que no sea un indio la que la lleve en silla de ruedas pero que se ve obligada a viajar a la India si quiere una cadera nueva. Destacada porque en realidad creo que es el personaje más interesante, el que tiene más matices y el que cambia algo más a lo largo de la historia.

Una película simpática y entretenida. Con escenas que provocarán la risa en más de una ocasión, por las situaciones que tendrán que vivir, por los diálogos y algunas cosas más. Un canto a la vida, al disfrute de la misma en cualquier momento, sin distinguir edades, situaciones o formas de afrontarla. Parecida en algunas cosas a la que comenté antes de esta, “Intocable” y distinta también en otras. Una historia llena de optimismo y alegría de vivir, de buscar en cada momento la mejor forma de hacerlo, sin amargarse o sumirse en la tristeza, o haciéndolo solo cuando es estrictamente necesario. Contándonos que hay que enfrentarse a las cosas y buscar el lado bueno, que muchas veces lo tiene y no es tan complicado encontrarlo. En algunas críticas leí que la tildaban de demasiado tópica, es posible que en algunos aspectos lo sea, pero también creo que a veces los tópicos, si están usados de un modo adecuado, no son siempre malos. Claro que hay cosas esperables, y otras no tanto, y que juega con cosas que posiblemente ya hemos visto en algunas otras ocasiones, pero no creo que tenga que ser algo necesariamente negativo. Tiene alguna sorpresa, pero lo mejor es ver cómo estos personajes se enfrentan a esa nueva situación y cómo van saliendo de ella, aprendiendo una serie de lecciones que les serán útiles no solo a ellos, algunas también podrán serlo para el espectador. Y además de eso cumple a la perfección con la, para mí, tarea primordial del cine, entretener al espectador. A mí me gustó bastante y la recomiendo, sobre todo teniendo en cuenta que la cartelera está plagada de historias bastante vacías, llenas de acción, efectos especiales y pocas cosas más, creo que esta nos da algo más que todo eso.

miércoles, 4 de abril de 2012

"El mapa del tiempo", Félix J. Palma

Esta novela de hoy llevaba tiempo en la lista de pendientes, pero entre unas cosas y otras siempre iba quedando atrás. Mi hermano me la había recomendado varias veces y no hacía más que insistir en que tenía que leerla, que a él le había gustado mucho y que estaba muy bien. Así que me puse con ella antes de que aparecieran otras que la volvieran a dejar en esa interminable lista de historias para leer. Y la verdad es que me gustó mucho, entretenida, bien escrita, original por momentos y con muchas sorpresas para el lector. Me decidí a leerla ya entre otras cosas porque forma parte de una trilogía de la que recientemente apareció la segunda, así que tampoco tenía ganas de dejarla para mucho más adelante y en breve me pondré con la segunda. Hablo de una historia de un autor español, Félix J. Palma y la novela de hoy es “El mapa del tiempo”.

Es un autor nacido en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) en 1968. Lector desde su infancia y juventud, gran aficionado al género fantástico y de aventuras, con el que está muy relacionada su obra. Con veinte años publicó su primer relato en el fanzine de ciencia ficción BEM. A partir de este momento escribió varios relatos cortos que se publicaron en diversas revistas del género de fantasía y ficción. En 1998 la editorial Artiflex edita su primera novela corta, “El amante de vidrio”. Decide vivir de la literatura, e influenciado por Cortázar deja de lado la ciencia ficción en busca de una fantasía más sutil y simbólica, buscando su propio camino. Se dedicará casi en exclusiva al mundo del cuento, con los que ganará varios premios. En 1998 reúne varios de estos cuentos en el volumen “El vigilante de la salamandra”. Tuvo una buena acogida de público y crítica, reconociéndolo como un buen autor de cuentos originales e inquietantes, con gran dominio del estilo y de los recursos de la narrativa breve. “Métodos de supervivencia” fue su siguiente libro, publicado en 1999, una nueva colección de historias con aire sobrenatural. En 2001 publica su primera novela, “La hormiga que quiso ser astronauta”, una novela juvenil que él mismo quiere diferenciar del resto de su obra; rozando el costumbrismo, cercano a la novela urbana pero sin dejar de lado el toque fantástico. Por esa época colabora en el “Diario de Cádiz” con una columna de opinión a la que dará su toque personal. En 2002 aparece una nueva colección de cuentos, “Las interioridades”, con la que gana el premio Tiflos de cuento, separándose un poco de lo trágico y fantástico para acercarse al absurdo, con unos cuentos con un toque humorístico que casi no había aparecido hasta ese momento. “Los arácnidos” (2004) será galardonado con el Premio Iberoamericano de Relatos Cortos de Cádiz, considerado en su momento por la crítica como de lo mejor en el género. En 2005 aparece su segunda novela, “Las corrientes oceánicas”, con la que gana el Premio de novela Luis Berenguer, una tragicomedia bien acogida por la crítica de nuevo. En el 2008 aparece la novela de hoy, “El mapa del tiempo”, ganadora del XL Premio Ateneo de Sevilla y que se convertirá en uno de sus mayores éxitos a todos los niveles. Pronto fue traducida a varias lenguas y su éxito continúa a día de hoy. La más reciente, de este mismo año y segunda de lo que el autor llama “Trilogía Victoriana” es “El mapa del cielo”.

“El mapa del tiempo” transcurre en el Londres de 1896, una época a medio camino entre la realidad y la fantasía, entre lo clásico y lo moderno, un momento histórico importante en plena evolución hacia la modernidad. Tres historias con un denominador común, en este caso un personaje, H. G. Wells, el famoso autor de “La máquina del tiempo”. Tras su publicación parece que la gente cree que es algo factible, y ahí tenemos a la compañía de Viajes Temporales Murray, que por la módica cantidad de cien libras permite realizar un viaje al año 2000, a un momento fundamental para la historia de la humanidad en el que los robots dominan el mundo y se enfrentan a los seres humanos comandados por el capitán Dereck Shackleton. La novela está dividida en tres partes no independientes, Wells aparece en todas ellas en mayor o menor medida, pero es fundamental en ellas; y algunos de los personajes tendrán también alguna intervención en las demás. En la primera el joven noble Andrew Harrington decide terminar con su vida a causa de la muerte de su amada, una prostituta llamada Mary Kelly, víctima de Jack el Destripador. Este suicidio no llegará a buen término cuando descubre la posibilidad de viajar ocho años hacia atrás en el tiempo para salvarla antes de que sea brutalmente asesinada. En la segunda el protagonismo será para la inconformista joven Claire Haggerty, forzada a llevar una vida de convencionalismos sociales de la que quiere escapar sea como sea. Para ello realizará el famoso viaje al año 2000, donde pretende quedarse y donde se enamorará perdidamente del aguerrido y valiente capitán Shackleton, un amor a través de los siglos. En la tercera será Wells el que tendrá que enfrentarse a un viajero del futuro que pretende matar a tres famosos autores (los otros dos son Henry James y Bram Stoker) antes de que publiquen sus más famosas novelas para poder hacerlo él mismo.

No es sencillo contar algo sobre la novela sin desvelar demasiadas cosas, quizá en este caso sea mucho más complicado que en otras porque el autor juega constantemente con el lector. Como en otras historias Palma recurre a una buena cantidad de personajes reales para forjar su historia. El eje  central es H. G. Wells, el famoso novelista de ciencia ficción, adelantado a su tiempo y al que conoceremos desde los principios de su vida. Creo que, a pesar de que al principio era yo algo reticente a esta historia, que consigue reflejarlo de una forma bastante creíble y cercana, en un sobrio homenaje a este autor fundamental del género. Un homenaje no solo a él, sino también a la creación literaria, a la figura del novelista. Me gustaron mucho las partes en las que el propio Wells piensa o reflexiona sobre el hecho de escribir, sobre sus personajes o el desarrollo de una historia o, sobre todo, sobre cómo se tomará el lector lo que él tiene en su cabeza. O también el miedo a morir, a desaparecer, sin dejar constancia por escrito de todas las historias que él cree que puede contar, o hacerlo sin llegar a escribir su gran novela. Creo que demuestran un gran aprecio por el autor, por el hecho de ser novelista, creador y también por el lector. Constantes también las referencias de todo tipo que el buen aficionado podrá ver con mucho agrado. No solo en las partes que hablan de la famosa máquina del tiempo que todos reconoceremos como la que aparece en la mejor versión de la novela, titulada por aquí en su momento como “El tiempo en sus manos” y protagonizada por Rod Taylor, un clásico inmejorable. También podremos encontrar referencias a buena cantidad de tópicos del cine de ciencia ficción llamado de serie B, los robots, los soldados del futuro...

No es solamente una novela de ciencia ficción, añadamos elementos de géneros como la de aventuras, la novela sentimental o de acción. Varias historias de amor entretejen la historia, perfectamente plasmadas y tejidas, grandes sentimientos cada uno de un tipo pero todos ellos profundos y casi reales dentro del desarrollo de las distintas tramas. Tendremos persecuciones, asesinatos, disparos y algo de intriga, un poco de todo y todo ello muy bien construido dentro de las distintas historias. Como dije varios personajes se irán encontrando en esas tres partes, casualidades, azar, obligación..., pero siempre de un modo transparente y lógico para el lector, nada forzado. Curiosa me resultó la sensación durante la lectura, con una perfecta conjunción entre la novela de aventuras o ciencia ficción más clásica, la de toda la vida y la novela moderna, más movida y quizá menos previsible. Aquí radica otro de los méritos de la historia, que no me pareció nada previsible e incluso cuando parecía que sí el autor nos sorprendía con un nuevo giro en una dirección inesperada. En este sentido el narrador de la historia no es que sea omnisciente, sino que lo sabe todo y más. Dirige al lector y en más de una ocasión habla directamente con él, ya sea para aclarar algo o para hacer que nos fijemos en algún detalle. El autor, a través de este narrador, juega con el lector casi como si fuera un marionetista que no solo mueve a sus personajes, sino también a cada uno de sus lectores mientras tenga la novela en sus manos. En más de una ocasión asomará a nuestra cara una sonrisa como resultado de esos engaños, engaños que no solo sufrirá el lector, sino también la mayor parte de los personajes.

Otra de las cosas que me gustó mucho fueron los personajes, no solo la interacción entre ellos, sino también el diseño, la presentación y la forma de trabajar con ellos por parte del autor. Mezclando perfectamente los tópicos de los personajes de las novelas de esa época con una gran dosis de originalidad que los hace perfectamente creíbles y geniales. Sobre todo porque en más de una ocasión no van a comportarse como esperamos, añadiendo sorpresas e interés a la lectura. Aparte de Wells (que me encantó) me quedo con dos de ellos, sin decir demasiadas razones para no desvelar algunas cosas. Uno de ellos es el fundador de la empresa de viajes temporales, Gilliam Murray, un dechado de imaginación, un hombre complejo lleno de muy diversos tipos de sentimientos. El otro que me gustó fue el joven inspector de Scotland Yard Colin Garrett, una mente privilegiada inmersa en un mundo brutal y cruel.

En cuanto al estilo narrativo, otro punto más a su favor. La fluidez es constante, siempre está pasando algo y no es fácil dejar de leer en más de un momento. La forma de contar es un añadido a una historia que atrapa al lector en esa red de imaginación y realidad que iremos descubriendo poco a poco. Además aúna perfectamente el aire narrativo de las novelas victorianas con una forma de contar mucho más actual, nada pedante (podría ser un riesgo) y al mismo tiempo completamente creíble dentro de las características de cada uno de los personajes. En algunos sitios leí que ciertos lectores consideraban que sus más de seiscientas páginas eran algo exagerado y le sobraban algunas, a mí no se me hizo nada larga, al contrario, quizá me duro menos tiempo del que me hubiera gustado. Tiene además una forma de escribir muy visual, cinematográfica, de tal modo que es muy fácil para el lector imaginar no solo a cada una de las personas que aparecen en la historia, sino también los lugares, la ciudad, las calles...

Para mí una de las novelas más entretenidas que he leído en los últimos tiempo, amena, interesante y llena de sorpresas, de giros que podrán arrancar alguna expresión atónita del lector ante lo que pasa. Simpática en más de un momento, apasionante en otros y siempre buscando la atención y complicidad del lector. Con una historia perfectamente diseñada y unos personajes muy atractivos para el lector. Un homenaje a las novelas de ciencia ficción de toda la vida, sin demasiadas pretensiones intelectuales (para mi gusto uno de los defectos de algunas historias del género) y a las historias de aventuras que recuerdo con gran cariño de mi adolescencia, a la que me llevó en más de un momento. Una pena no haberla leído antes, pero bueno, no me pasará lo mismo con la más reciente, “El mapa del cielo”, que caerá en breve en mis manos. Muy recomendable para pasar un buen rato, de verdad.
Os dejo el book trailer en alemán e italiano.


jueves, 29 de marzo de 2012

"American Horror Story"



Hace ya unos meses que terminé de ver la serie que voy a comentar hoy, pero recientemente la cadena “Cuatro” ha empezado a emitirla, así que puede ser un buen momento para dejar algunas cosas sobre ella. La serie de hoy es “American Horror Story”, en su primera temporada, porque parece que dará lugar a una segunda sin una fecha concreta de estreno.

Por comentarios anteriores ya sabéis que el terror es uno de los temas que me gustan, ya sea en cine, televisión o literatura. Como he comentado en alguna ocasión últimamente no hay demasiadas cosas en ninguno de estos terrenos que me haya llamado demasiado la atención. En el campo de la novela destacaría algunas de zombis más o menos entretenidas y con algunos elementos novedosos que me gustaron bastante, sobre todo la trilogía de Manuel Loureiro, “Apocalipsis Z”. En televisión y casualmente dentro del mismo tema me quedo con “The walking dead”, que sobre todo en su segunda temporada me está resultando mejor incluso que la primera. Y en cine la verdad es que llevo bastante tiempo sin ver nada que me llame la atención ni un poco. Viene esto a que la serie de hoy está dentro de esa temática, el terror. Venía avalada por muy buenas críticas desde su país y como buen aficionado me puse a verla en cuanto Fox empezó con la emisión. 

El tema en sí no es nada novedoso. Parte del típico argumento de la casa maldita en la que han tenido lugar una serie de asesinatos en el pasado y en la que pasan todo tipo de cosas raras y siniestras. Intentaré no desvelar casi nada del argumento, aunque no es demasiado fácil hacer un comentario de la misma sin hacerlo, contar demasiado sería malo para los que empezaron a verla y contar poco puede no animar a algunos lectores a hacerlo. Aún partiendo de una idea no demasiado original creo que en su desarrollo tiene algunos elementos algo novedosos en cuanto al tratamiento y la forma que pueden hacer que destaque un poco. A mí personalmente los primeros capítulos me gustaron bastante y me engancharon, pero creo que a partir del cinco o el seis fui perdiendo un poco el interés. Aún así terminé de verla porque no quería quedarme sin conocer el desenlace, además de que seguía teniendo, sobre todo, algún personaje que sí me gustó mucho y que mencionaré algo más adelante. Al principio parecía tener algo más de lo que me fue demostrando después, un cierto aire que sí que daba algo de miedo, de tensión provocada sobre todo por el desconocimiento de las cosas y algunos momentos que si eran realmente impresionantes para el espectador. Cuando uno va viéndola descubre que en más de un capítulo es quizá demasiado repetitiva y alarga demasiado algunas cosas, pudiendo llegar a cansar ligeramente. Claro que todo esto no es más que una opinión personal.

Los protagonistas centrales son la familia Harmon, formada por tres personas. Ben es el padre de familia, un psiquiatra que en cierto momento engaña a su mujer. A causa de esto y buscando una reconciliación la familia se marcha a vivir de Boston a Los Ángeles, donde compran a un precio maravilloso una impresionante casa en la que él además instalará su consulta. Vivian es su esposa, muy dolida con Ben por el engaño y a la que le cuesta algo superar esa situación. Acepta el cambio sobre todo por el bien de su hija, Violet, una adolescente que también estará algo afectada por todo esto. La casa es el centro de atención de toda la historia, un personaje más, lleno de misterios, sorpresas, violencia y caos. Ya las primeras escenas del primer capítulo harán que el espectador esté lleno de interrogantes y de momentos que irá entendiendo a medida que avancen los capítulos. Desde el principio una serie de personajes irán apareciendo en sus vidas, provocándoles algunos de ellos más de un sobresalto. Adelaide Langdon será una de las primeras, una joven con síndrome de Down que se mete en su casa cuando quiere y ronda por ella como si fuera suya. Constance Langdon es su madre, una gran señora que vive con su hija en la casa de al lado, una vecina algo rara, extraña, con aires de gran señora y que tardaremos algo en ubicar dentro de la historia. También aparecerá desde el principio el joven Tate, que se convertirá en el primer paciente de Ben, violento, extraño y desconcertante. Y Moira, una mujer que aparece en cuanto ellos se instalan para desempeñar el cargo de ama de llaves de la casa, trabajo que lleva realizando desde hace muchos años. Todos ellos desconcertarán al espectador hasta que pueda ir ubicándolos dentro de una historia que es más complicada de lo que parece en un principio. Sabemos desde los primeros capítulos que no hace demasiado dos hombres murieron en la casa, algo que la vendedora está obligada a comunicar a los Harmon, una muerte violenta que es la que hace que el precio de la misma sea tan bajo, pero hay muchas cosas más que ni ellos ni nosotros sabemos y que tendremos que ir descubriendo poco a poco.

Para mí una de las mejores cosas de la serie son los actores. La verdad es que todos ellos están realmente bien, la media es más que alta y algunos destacan muy por encima de los demás. Casi todos ellos son caras conocidas, unas más que otras, pero hay dos que vienen directamente del cine. El papel de Ben Harmon está interpretado por Dylan McDermott con mucha convicción, torturado por la situación que generó con su comportamiento, luchando por salvar a su familia al mismo tiempo que intenta realizar su trabajo, con unos pacientes realmente complicados y extraños e intentando salvar de la mejor forma posible las distintas situaciones con las que se va encontrando. No es un actor que me guste demasiado, la verdad, pero en este caso me convenció completamente. Muy bien también Connie Britton en el papel de su mujer, Vivian, aunque en este caso no voy a decir mucho más porque eso implicaría contar demasiado, pero me gustó mucho, agobiada, torturada y asustada por la cantidad de cosas que le van a pasar dentro de la casa. Pero por encima de todos, para mí, está la actriz que interpreta el papel de Constance Langdon, por el que Jessica Lange (una de las grandes actrices del cine americano) ganó varios premios, entre ellos el Globo de Oro. Es el personaje que más me impresionó y está realmente genial, muy por encima de los demás, llenando la pantalla cada vez que aparece. Es imposible quitarle la vista de encima y no estar pendiente de cada uno de sus gestos, de sus miradas o actitudes. Para mí ella quita más el sueño e impresiona más que cualquiera de los demás y que cualquiera de las cosas que puedan pasar en la casa. Fría y distante en algunos momentos, preocupada en otros y espeluznante en algunos más. Creo que ella es, con mucho, lo mejor de la serie y merece la pena verla entera para disfrutar de su presencia. Otro de los personajes que destacaría es de Moira, el ama de llaves, de la que no voy a decir nada porque de nuevo sería contar demasiado, pero atentos a ella. Y, por supuesto, la casa es el personaje central, el núcleo de todo lo que ocurrió y ocurre, la que provoca todo, oscura, misteriosa y desconcertante.

Como dije al principio empecé a verla con bastantes ganas, las críticas eran buenas y por todas partes la ponían por las nubes, de lo mejor en el género de los últimos años. Los primeros capítulos me parecieron realmente buenos, tanto en la historia como en la dirección, muy cinematográfica y bien hecha. Todas las escenas están realizadas con la idea de desconcertar y asustar al espectador y tienen muy buenos momentos en general. Especial atención a los títulos de crédito iniciales, muy bien hechos. Una vez que uno sabe más o menos por dónde van los tiros creo que pierde un poco de interés y la estiran quizá demasiado. Esta primera temporada está formada por doce capítulos, para mí le sobran dos en realidad, creo que quedaría más redonda. Dentro del tema de las casas malditas no está mal y tiene algunos elementos novedosos, aunque también juega con muchos otros que hemos visto ya antes, muchos de ellos en plan homenaje o recuerdo para aficionados. Yo pienso en este momento en historias como “El resplandor”, “La semilla del diablo” y otros clásicos. Uno de sus defectos también podría ser, en algún momento, la quizá excesiva cantidad de personajes que iremos descubriendo, importantes algunos, pero demasiado anecdóticos otros. Teniendo en cuenta lo poco atractivas que son últimamente las series de este género creo que está un poco por encima de la media y merece la pena verla. Sus defectos quizá sean menos que sus virtudes y la balanza queda más o menos equilibrada, salvo en algunos momentos (que no puedo contar, claro). Los últimos capítulos me decepcionaron un poco y aunque en algunos medios hablan de un final autoconclusivo, a mí no me lo pareció; es más, está prevista una segunda temporada que no sé muy bien por dónde irá, aunque tengo alguna idea al respecto. Lo mejor de la serie son los actores, prácticamente todos ellos, algunos momentos y planteamientos de la historia y más de un giro levemente inesperado y sorpresivo en la misma. La idea es buena, pero peca de repetitiva en algunos capítulos, el guión flojea un poco y eso, aunque no hace que se pierda el interés, sí que puede cansar algo. Ya me diréis que pensáis.